jueves, 28 de enero de 2010

No todo es vaguear, ¡también trabajamos!



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Como la estructura ya estaba ampliada y reparada, el siguiente paso que nos encargó nuestra tutora fue rehacer los colectores. Como no teníamos experiencia nos dejó bajo el mando de Jaime de Asofenix. Él estuvo con Joan Ignasi, el profesor de Lleida que hizo el diseño de la instalación, además ya había construido colectores solares.


Jaime se preocupó muy mucho de diseñar una caja que soportara adecuadamente el vidrio, ya que se había dañado unas cuántas veces y por eso teníamos que repetir los colectores. Como nos dijeron que era importante sostener el cristal, con el poco tiempo del que disponíamos nos estuvimos informando de las distintas maneras. El problema, como todo, es encontrar el material específico aquí. Las juntas o empaques de hule son difíciles de encontrar, pero además que aguanten temperatura todavía peor. Le propusimos algunas ideas y el decidió lo que creía era lo mejor.


Nos enseñó a soldar, nosotras le aconsejamos sobre el espesor del aislante y de la cámara de aire, y el diseñó el tamaño de la parrilla de cobre.


¿Qué ocurre cuando alguien se centra en solucionar un problema y se olvida del conjunto? Pues ocurrió que tuvimos que reducir el tamaño de la placa porque en el nuevo diseño de la caja no cabía.


Pero esto era prácticamente inevitable ya que el tamaño del vidrio que se ha comprado es prácticamente el mismo que el tamaño de la placa.


Total, que nos encontramos con “tres tutores” dónde:


1-La tutora oficial, la que aparece en los documentos, dice que no entiende de esto y que va a ser su marido y Jaime quienes nos van a ayudar


2-El marido de nuestra tutora, al que se le ocurrió la idea, no trabaja para la Universidad. Lo hace por amor al arte y como esto no le da de comer y en la consultora privada le han ofrecido hacerle fijo, tiene que hacer méritos y no puede hacernos caso. El concentra toda la información de cómo funciona la instalación y hasta el 18 de Diciembre no nos explica cómo funciona con detalle.


3-Jaime se porta genial con nosotras, es el que más nos ayuda. Pero su conocimiento sobre la instalación es reducido ya que a él tampoco le han explicado. Y su experiencia haciendo colectores no es tanta, le faltan conocimientos teóricos.


El panorama se nos plantea complicado, pero no somos unas chicas fáciles, semos luchadoras y hacemos de los problemas oportunidades (o eso queremos pensar jejejeje).


Soldando cobre bajo la atenta mirada de Adolfo (el técnico)



Ante el problema de la reducción del panel, como había sobrado material de la caja, a pesar de estar ya casi terminados los colectores, los volvimos a rehacer y ampliamos la caja para aumentar el tamaño de la placa, con todos los dolores de cabeza que eso conlleva.


Chicos, algo he aprendido: que soy capaz de hacer cosas que nunca hubiera imaginado, que tengo más sentido común del que creo y que no se me da tan mal solucionar problemas técnicos. Así que hemos aprendido a cortar tubos , soldar cobre, remachar, poner silicona, avellanar etc. Pero nos ha ayudado en todo momento un técnico, el cual tenía muy buena maña, pero no sabía de colectores solares, y al que hemos tenido que ir guiando.


Yader riéndose de mi estilazo remachando, según el: ES TRABAJO DE MACHOS


A partir de que conocimos el funcionamiento de la instalación, es decir, a partir del 17 de Diciembre, tomamos las riendas del proyecto. Nos organizamos, hicimos un calendario de tareas, marcamos los tiempos, buscamos tiendas por páginas amarillas, llamamos a proveedores, en definitiva, nos movilizamos. Intentamos prescindir de la ayuda de nuestros tutores ya que están muy ocupados, y hemos reducido al máximo el tiempo que nos tienen que dedicar.


Os estaréis preguntando qué apoyo nos está dando entonces la Universidad, pues el apoyo más importante es Yader, el profe que se está iniciando en las Energías Renovables, en él tenemos puesta las esperanzas. Con que aprenda cómo funciona un colector y cómo se construye nos damos con un canto en los dientes.


Así qué ahora pedimos consejo, buscamos información y tomamos nosotras las decisiones. Y ya os contaré si son acertadas o no, porque ya (28 de Enero) hemos terminado de construir los colectores y tenemos que probar que funcionan.


Afortunadamente, por casualidades de la vida, hace poco fuimos a la inauguración de una central minihidroeléctrica y conocimos a otra ONG Suni Solar, especialistas en energía fotovoltaica y térmica. Tienen experiencia en hornos y cocinas parabólicas y están viendo la manera de construir colectores ya que hasta ahora los importaban de Brasil, pero salen caros: 250$ más gastos de envio. Los fundadores son dos ingenieros estadounidense, de unos 70 años, fueron de los primeros en conocer la fotovoltaica y llevan media vida enseñando en el tercer mundo a construir paneles de este tipo.


Tenemos pensado hacerles una visita para intercambiar información, nos dan más confianza y creemos que nos pueden ayudar bastante.


¡Y esto ha sido lo que ha acontecido en esto últimos meses (Dic-Ene) en lo que al trabajo se refiere!

Uno de los tres colectores finalizado (ya están los 3, yupi!!)


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